El sector del taxi en Canarias deberá adaptarse a un nuevo sistema de devolución del impuesto sobre combustibles a partir de mayo de 2026.
Santa Cruz de Tenerife, 30 de abril de 2026.– El sector del taxi en Canarias afronta un cambio relevante en el sistema de devolución parcial del impuesto sobre combustibles, que entrará en vigor el próximo 1 de mayo de 2026. La nueva normativa introduce un modelo basado en el consumo real, sustituyendo el sistema anterior de estimaciones mediante módulos.
A partir de esta fecha, los profesionales del taxi recibirán la devolución en función del combustible efectivamente consumido en su actividad, lo que permitirá un cálculo más ajustado a la realidad de cada trabajador. Esta medida puede resultar beneficiosa para aquellos taxistas con mayor volumen de actividad, al incrementar potencialmente las cantidades a devolver.
No obstante, el nuevo sistema implica también un aumento en los niveles de control y exigencia administrativa. Cada repostaje deberá quedar registrado con información detallada, incluyendo la matrícula del vehículo, los litros suministrados, la fecha y hora de la operación, así como la identificación del titular. En este sentido, se refuerza la importancia del uso de tarjetas de combustible profesional u otros sistemas que garanticen la trazabilidad de las operaciones.
Asimismo, se establecen nuevas obligaciones en la comunicación de los suministros de combustible, que deberán ser remitidos con carácter quincenal (los días 1 y 15 de cada mes), salvo en el mes de enero, cuando la periodicidad será mensual.
“Uno de los aspectos más relevantes de la reforma es la obligación, para todos los transportistas con derecho a devolución —incluidos los taxistas—, de presentar durante el mes de mayo de 2026 una declaración de actualización de datos en el censo correspondiente (modelo 435)”. La no presentación de este trámite impedirá el acceso a la devolución del impuesto hasta su regularización.
El nuevo marco normativo también refuerza los requisitos para acceder a la devolución, que quedará limitada a los vehículos debidamente registrados y al combustible profesional correctamente identificado.
Desde el sector se subraya que, aunque la medida mejora la equidad del sistema, también introduce mayores exigencias de control y gestión que requerirán adaptación por parte de los profesionales. Por ello, se recomienda revisar la situación censal, utilizar medios de pago trazables y mantener un control riguroso de los consumos.
Este cambio normativo marca un paso hacia una mayor transparencia y precisión en la gestión de las ayudas al combustible, con un impacto directo en la operativa diaria del sector del taxi en Canarias.
